Diferencia química entre dexametasona y betametasona

Diferencia química entre dexametasona y betametasona

Julio Gonzalez

El 16 de junio del 2020 “La Organización Mundial de la Salud (OMS) acoge con satisfacción los resultados iniciales de un ensayo clínico realizado en el Reino Unido que indican que la dexametasona, un corticosteroide, puede salvar la vida de pacientes con COVID-19 en estado crítico. Según las conclusiones preliminares compartidas con la OMS, se ha demostrado que el tratamiento reduce en aproximadamente un tercio la mortalidad entre pacientes que requieren ventilación, y en alrededor de un quinto entre pacientes que sólo precisan oxigenoterapia”.

“Solo se observaron efectos beneficiosos en pacientes graves con COVID-19, no en casos leves”.

Esta fue la noticia que colocó a la dexametasona, en el pedestal más alto de todos los corticoides, pasando incluso por encima de la betametasona, que era la sustancia corticoide más utilizada hasta esos días según fuentes obtenidas directamente del sector farmacéutico.

Y, respondiendo a la pregunta de uno de nuestros clientes, ¿que si la dexametasona es el único corticoide eficaz contra el covid-19 o pueden existir otros?, responderemos en este artículo también a esta inquietud.

¿Qué son los glucocorticoides o corticoides?

Los glucocorticoides, corticoides o corticosteroides pertenecen a una familia de fármacos antiinflamatorios e inmunomoduladores que se utilizan en el tratamiento de diversas patologías cuyo principal componente etiopatogénico es la inflamación.

Dentro de los mecanismos de acción más conocidos se encuentran inhibición de citoquinas inflamatorias (como el factor de necrosis tumoral alfa, algunas interleucinas e interferón), que son proteínas que actúan en la respuesta inmune o inflamación (Documento de Evaluación de Tecnologías Sanitarias).

Historia corta de los corticoides

La síntesis de los corticoides se inicia en el ciclopentanoperhidrofenantreno. De donde también se derivan otras sustancias como el colesterol y sus derivados: testosterona, cortisol, aldosterona y progesterona.

 

 

La estructura química de este compuesto madre, llamado también estrano, esterano o gonano, está constituida por 4 anillos (A, B, C y D). Donde la industria farmacéutica, por supuesto muy unida para aquella época, inició la búsqueda de los glucocorticoides de mayor potencia y seguridad. Los laboratorios Merck inicialmente y Schering posteriormente, empezaron a sintetizar compuestos más potentes a partir de la cortisona y la hidrocortisona, como la prednisona, la prednisolona, betametasona y dexametasona (Martínez Cordero., at al, 2010).

La 11-Desoxicorticosterona fue en 1937, el primer corticoide sintetizado, la cual producía retención de sales en el riñón. En 1949 salió al mercado el acetato de cortisona, sustancia utilizada para tratar la artritis reumatoidea, pero que también producía severa retención de sales.

Se introdujo una sustancia con el átomo de flúor en el carbono 9, lo que aumentó 11 veces la actividad Glucocorticoide, pero la acción mineralocorticoide a más de 500 %, siendo utilizada en forma tópica para el tratamiento de la enfermedad de Addison, se llamó fludocortisona.

Luego, se patentó la prednisona, prednisolona, Metil prednisolona y triamcinolona.

La presencia de un grupo hidroxilo en la posición del carbono 17 alfa y un radical metilo en C16 reduce la actividad mineralocorticoide, y se obtiene un fármaco altamente eficaz y potente: Dexametasona.

Posteriormente, insertando el grupo metilo en la posición 16 beta, llevó a la obtención de betametasona, más activo y más potente que la que la dexametasona 1.2 veces (Olvera Delgado., at al, 1997; López., at al, 2014).

Prácticamente, la química presente en el anillo D, es la que marca la diferencia entre la dexametasona y la betametasona en comparación con los otros compuestos de su mismo grupo; La metilación en C16 (CH3), o la hidroxilacion (-OH) en C17 aumenta marcadamente la potencia antiinflamatoria, lo mismo sucede con la triamcinolona (guerra tapia, 2001).

Así pues, la presencia del grupo hidroxilo en C17, es indispensable para el mantenimiento de todas las acciones antiinflamatorias de   todos   los   corticoides Enlace.

Entre las posibles alternativas igual de válidas para la administración sistémica, se pueden mencionar además de la dexametasona, los siguientes corticoides para pacientes con covid- 19 en estado crítico: hidrocortisona, betametasona, prednisona y metilprednisolona. Pero, insistimos, que la dexametasona es la más usada y documentada desde que aparece publicado el 17 de julio del 2020 el estudio RECOVERY en la revista New England Journal of Medicine.

Haremos la comparación específica entre la dexametasona y la betametasona. Estas dos sustancias pareciesen tener casi la misma estructura química y, por supuesto, casi que también ejercer las mismas acciones farmacológicas (Serra y otros, 2012).

CONFIGURACIÓN QUÍMICA DE LA DEXAMETASONA Y BETAMETASONA

La orientación estérica o configuración química entre estas dos sustancias, puede ejercer alguna influencia en la actividad biofarmacológica, así como sucede también con muchos otros compuestos químicos, que tienen estructuras similares, que tan solo cambiando la orientación de un grupo, en este caso el metilo (CH3), o adicionar otro elemento químico, se logra cambiar en parte o en mucho su comportamiento farmacológico.


Denominación alfa (α) y beta (β)

Se denomina β si el grupo metilo está en configuración trans y α si está en posición cis, respecto al dicho grupo metilo en posición del carbono 16, hablando, en este caso, de la dexametasona y betametasona.

 

DIFERENCIAS ENTRE DEXAMETASONA Y BETAMETASONA 

Para definir las diferencias entre dexametasona y betametasona, y basados en la teoría expuesta y la evidencia científica, podemos definir claramente:

  • La potencia entre las dos sustancias es prácticamente la misma. Aunque son 20 veces más potentes en comparación con la hidrocortisona (retiene sales) y 5 a 7 veces más potente que la prednisona. Sin embargo, algunos autores consideran a la betametasona, ligeramente más potente que la dexametasona (González., at al, 2016; Langhoff & Ladefoged, 1983).
  • La vida media biológica: son de larga vida, es la misma para ambas. Duración entre 36-72 horas. Esta vida media es basada en la supresión de la hormona adrenocorticotropa (C.T.H): una hormona producida por la hipófisis y que estimula a las glándulas
  • Posible efecto Mineralocorticoide: los dos fármacos producen mínimos efectos mineralocorticoide (Bianchi., at al 2018; Chávez and Martínez, 2008)

Conclusión

Las fuentes investigadas evidencian que la dexametasona y betametasona parece ser dos sustancias que se comportan farmacológicamnete de la misma manera y que poseen más potencia, larga duración y menos efectos adversos que otros glucocorticoides. Hoy en día ambas son igualmente recetas y recomendadas por los médicos.

Está claro que la dexametasona es utilizada además de las indicaciones de todos los glucocorticoides, como test de supresión de dexametasona para diagnosticar el síndrome de Cushing, esto, debido a su propiedad para suprimir el eje hipotalámico-hipofisario-adrenal, además de ser útil para tratar la jaqueca resistente a otros medicamentos; en este caso se utilizan dos pastas de dexametasona juntas.

No existen preferencias médicas entre los dos medicamentos para tratar el síndrome de distrés respiratorio (es decir, como madurador pulmonar fetal) (Kipling, 2007; Jiménez, 2013).

A modo observacional, y en forma general, podríamos decir que los médicos, antes del 16 junio del 2020 preferían utilizar mucho más la betametasona que la betametasona, evidencia soportada por las fórmulas dispensadas desde las diferentes farmacias. Sin embargo, después de esta fecha, la dexametasona ha ganado suficiente ventaja comercial.

Que la betametasona también puede ser usada para el tratamiento de pacientes críticos de covid -19.

Cabe aclarar también, que las indicaciones y recomendaciones para el uso de corticoides, son exclusivamente del personal médico.

 

                                            Droguerías uno A

Escrito por: Héctor Isaza montoya

Regente de farmacia, Universidad de Antioquia.

 

Bibliografía

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  • Imagen: pixabay

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